Quiero salir en Spielbox
26/10/2011Para un diseñador de juegos, igual que para un escritor o un compositor, es importante que su obra llegue al público. Al menos yo siempre he pensado que aunque el acto de crear es satisfactorio en sí mismo, mi obra no está completa hasta que no es recibida por ese hipotético público. Y es el acto de saber que tu libro ha sido leído o que tu juego ha sido jugado lo que cierra el círculo.
El título de esta entrada es ambiguo. Por un lado salir en Spielbox, la que sin duda es la revista más importante sobre juegos de mesa del mundo, obedece a una necesidad. Si tu juego está allí, ya sea en una hoja de publicidad, ya sea en un avance o en una reseña en profundidad, habrá un público que será consciente de su existencia y, por lo tanto, podrá valorar si está interesado en él. La publicidad es necesaria. En un mundo global como este en el que vivimos los más afortunados aparece día sí día no un nuevo producto, y si ese producto no está perfectamente ubicado en el escaparate no llega a su destino. Y esa ubicación, para un juego de mesa, puede ser algo tan evidente como salir en Spielbox, pero también estar publicitado en el foro adecuado, reseñado en el blog idóneo o estar en boca de los aficionados. La publicidad de tu juego, ya sea un print&play o un juego editado profesionalmente, es importantísima. En el primer caso, como es el de esta Web, la responsabilidad es tuya, claro.
Pero no quiero dejar de mencionar la segunda idea que tenía en mente cuando decidí el título de la entrada. Porque el título también hace referencia a esa necesidad de respuesta por parte del público que necesita el autor. El famoso feedback. Creo que para un autor -sobre todo para su ego- es importante saber que su trabajo ha llegado al público. Es agradable ver que se habla (sea positiva o negativamente) del juego en foros, que se reseña en revistas y blogs, que existe gente interesada en él, aunque sea para mostrar sus deficiencias. Es importante saber que has cerrado el círculo, que hay alguien al otro lado que ha invertido su valioso tiempo en tu juego. Eso le da el verdadero valor a tu obra.




